Hola, mi nombre es Lisette y hace dos años tuve una relación de noviazgo con un chico mitómano, de la cual quisiera compartir mi experiencia.
Yo tenía tan sólo 14 años de edad, él era 3 años mayor. Me conquistó fácilmente con sus mentiras, envolviéndome fuertemente en una psicosis de realidad.
Él no sólo mentía respecto a su posición social y económica, sino que también respecto a sus condiciones espirituales. Para no hacerla de larga, casi me daba a entender que era una reencarnación de Jesucristo. Además decía ser un vampiro y licántropo que poseía poderes extraordinarios: no sentía dolor (sino que lo fingía para aparentar ser normal), tenía visiones que le revelaban el futuro, poderes curativos, agudeza auricular extrema, la capacidad de ver y hablar con seres divinos, entre muchas otras fantasías.
Llegó a tener tanta influencia en mí que, al yo creerme TODO lo que me decía, comencé a experimentar cosas sobrenaturales que hoy en día me hacen ver el increíble poder de la mente, por simples cuestiones de fe.
Casualmente, un tiempo antes de que sucediera un terremoto de gran intensidad en Chile, él me había contado que se estaba llevando una batalla celestial entre el bien y el mal y él era un partícipe de posición neutral. Aprovechó este fenómeno para acusarse del responsable de esta tragedia, debiéndose a la explosión de energía que ocasionó su contienda contra un arcángel de gran renombre a quien había derrotado. Su testimonio incluía lágrimas aparentemente tan sinceras y sufridas desde el fondo del alma que era imposible pensar que acaso fuese una mentira.
En otra ocasión, la más impactante que alguna vez viví a su lado, nos encontrábamos rumbo a mi casa y en el trayecto me hizo observar en el cielo oscurecido por la noche un par de luces que bien podrían haber sido los destellos de un avión, pero que él nuevamente describía como seres místicos que libraban una batalla. Para cuando llegamos él cargaba una sonrisa vagamente sospechosa; como un acto involuntario señaló una parte en el cielo al tiempo que enunció: ¡Mira! ¡Un ángel cayendo!
El espacio sin duda estaba vacío, por lo que yo concluía que me era imposible observarlo. Pero unos segundos después me ofreció muy dispuesto el concederme la capacidad de verlo, a lo que inmediatamente accedí. Exhaló sobre su mano y la pasó delante de mis ojos. Con tal grado de control mental que tenía sobre mí, efectivamente vislumbré una figura singular descendiendo. Parecía una túnica nívea que cubría un cuerpo invisible, y además una melena de cabello que flotaba y se agitaba en la caída, como si perteneciera a esa cabeza que no podía visualizar. Me pregunté a mí misma: "Si esto es una mentira, ¿por qué lo estoy viendo con mis propios ojos?". Esto tuvo un gran efecto en mi vida y acabó por trastornar mi percepción de la realidad.
Algunos meses después decidió dejarme haciéndome parecer culpable de infidelidades que no cometí. Obviamente esto me destrozó el alma, pues él se había convertido en el icono de mi religión. Pero un par de meses más fueron suficientes para que yo descubriera que en realidad me había engañado todo ese tiempo con otras mujeres, y entonces concebí que si era capaz de fingir ese amor que yo creía inmaculado, también era capaz de haber fingido todo lo demás.
Compartí mi historia con ciertas personas y escuché el término "mitómano" con que lo calificaban. Investigué al respecto y descubrí que un año de mi vida -y afortunadamente sólo uno -había sido una mentira y todo lo que había creído se derrumbaba como una pila de barajas con un soplo de viento.
Aún así, no lograba explicarme cómo había podido presenciar aquella imagen; hasta que mi padre le denominó "hipnosis colectiva". Conocí otros casos de esas manifestaciones y comprendí la gravedad a la que puede llegar la mitomanía.
Desde entonces reconozco fácilmente a este tipo de personas y ésa es la razón por la cual ODIO LAS MENTIRAS.
Quienes lo han vivido, seguramente pueden comprenderlo.

primita si este testimonio es real.... dejame decirte ke hae personas ke se fanatizan con algo ke ellos lo creen real y te hacen sentir ke existe aunke tengas miles duddas en tu cabeza como confiaz tanto en la persona dejas tu conciencia y tus dudas de lado con tal de seguir con esa persona pero los ke se apegan a la mitomania nose dan cuenta ke hoy en dia hae mas personas DESPIERTAS y graceas ha ellas tu entraste en razon y te diste cuenta de ke esa persona esta rodeada de metiras y problemas ke aun no conforme te los keria transmitir a ti y te hechaba la culpa de actos ke tu no cometias.
ResponderEliminarhey si tu sabes ke primo soy me mandas un inbox para seguir platicando te kiero mucho prima ke el bien siempre este contigo por ke somos seres de luz y la obscuridad jamas nos vencera :)